sábado, 24 de mayo de 2008

sinfin

Disfrutaba jugando con bichitos, los guardaba en cajas de fósforos con un par de hojitas , eso la hacía feliz. Le tenía cierta fobia a los Nidos.Los detestaba. cada mañana se escondia bajo un escritorio muy grande de la casa de su abuelo esperando que no la encuentren, y si su plan funcionaba ella sonreia sin parar.

Vivía al frente de un parque bonito, pasto verde (muy muy verde) lleno de bichitos que ella iba a visitar mientras tomaba una taza de aire fresco.

Amaba los dulces tanto como las sonrisas primaverales. Helados en especial, de todos los sabores, formas y colores. Le encantaba también buscar formas, veía en las nubes del cielo animales reales, inventados; eso era usual. Empezó a amar a Paez.

Al pasar los años, la pequeña ya no era tan pequeña. Había cambiado un poco pero su esencia seguía intacta, al igual que ahora. ( algunos dicen lo contrario). Conoció a su mejor amiga, al amor, etc.

Dejó aquella casa verde que en invierno se tornaba azul , aquella llena de periquitos ,aves extravagantes y los recuerdos más bonitos de su infancia. Empezar a vivir en una nueva casa, nuevo reto. nuevo cuarto, nuevos vecinos, nueva vida..

Cada día le dió una lección nueva que ella iba aprendiendo, aprendió que las cosas son mejores cuando se hacen de manera reciproca, que una sonrisa
( de plastilina) puede ser la mejor medicina.

Comprendió que su adicción a las mentitas parecía no tener fin . Entendió también que los secretos son más especiales cuando los compartes contigo mismo y que estar bajo un Olivar sintiendo el aire fresco en la cara puede ser mejor que unas vacaciones en el Caribe.

Sonrían.-

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